Cuida tus Joyas

En Eguzkilore tratamos nuestras piezas con el maximo mimo y siempre buscando que nuestras piezas tengan una vida larga y duradera. Solemos utilizar materiales nobles algunos con baños de color de larga duración, para que la persona que las luzca pueda estar tranquilo de que lleva una joya. Con los cuidados que les dedicamos también expresamos el valor que para nosotros tienen, como parte de nuestra historia personal y teniendo en cuenta que nuestra Filosofía es la de la Protección.

Te sugerimos algunos consejos básicos para que su encanto perviva:

icono1.png

Tus joyas no pueden tener contacto con perfumes y productos cosméticos, estos suelen llevar productos químicos que pueden dañar el brillo, los baños de color o la integridad de los materiales.

icono2.png

Presérvalas en espacios separados, como joyeros con cajones, de forma que no se puedan dañar entre sí para evitar posibles rayones. Si no tienes un joyero, el mismo packaging en el que entregamos nuestras joyas te puede servir, está pensado para que se conserven intactas siendo la superficie interior de la caja aterciopelada.

icono3.png

Evita guardarlas en cuartos de baño, por la humedad, y no las dejes expuestas al Sol, la luz oxida los materiales y pierden brillo.

icono4.png

Límpialas con un paño suave o una gamuza, nosotros tenemos a la venta unas específicas para ello y si quieres realizar una limpieza en profundidad deberás hacerlo con agua tibia y jabón neutro, puedes ayudarte de un cepillo de cerdas suaves para llegar a todos los huecos y así realizar una limpieza más exhaustiva.

icono5.png

Las cadenas, aparte de limpias, lo recomendable es guardarlas cerradas terminal y esquina opuesta para que en ningún momento se enreden y después no estén como para poder utilizarlas porque se han hecho nudo o han cogido una forma extraña.

icono6.png

Las piezas que llevan perlas, son especialmente vulnerables ya que todas nuestras perlas son cultivadas y los productos químicos las afectan muchísimo, alterando la superficie de la perla y estropeando la capa superior de Nácar natural que ellas llevan, estas piezas se limpian con una gamuza o paño suave de algodón siempre después de cada uso.